{"id":5006,"date":"2022-06-17T15:37:49","date_gmt":"2022-06-17T15:37:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/?p=5006"},"modified":"2022-06-17T15:37:49","modified_gmt":"2022-06-17T15:37:49","slug":"lo-que-aprendimos-cuando-odiamos-a-los-no-vacunados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/2022\/06\/17\/lo-que-aprendimos-cuando-odiamos-a-los-no-vacunados\/","title":{"rendered":"Lo que aprendimos cuando odiamos a los no vacunados"},"content":{"rendered":"<p>Original en ingl\u00e9s <a href=\"https:\/\/susandunham.medium.com\/what-we-learned-from-hating-the-unvaccinated-fc428fa0732c\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">aqu\u00ed.<\/a> Traducci\u00f3n r\u00e1pida y no cuidada.<\/p>\n<p>El campo de batalla todav\u00eda est\u00e1 caliente, despu\u00e9s de la guerra de Canad\u00e1 contra los no vacunados. Los mandatos sanitarios se han aflojado, y ambas partes vuelven a encontrarse con algo que se parece a la vieja normalidad, excepto que se ha da\u00f1ado reciente y actualmente a aquellas personas que tratamos de romper. Y nadie quiere hablar de eso.<\/p>\n<p>Hace solo unas semanas, nuestros propios l\u00edderes admit\u00edan que su objetivo era hacer que la vida fuera insoportable para los no vacunados. Y, como siervos del gobierno, hicimos que se multiplicara ese dolor, llevando la lucha a nuestras familias, amistades y lugares de trabajo. Hoy, enfrentamos la dura verdad de que nada de eso estaba justificado y, al hacerlo, hemos descubierto una valiosa lecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasamos r\u00e1pidamente de sentirnos moralmente superiores a ser crueles, y por mucho que culpemos a nuestros l\u00edderes porque lo impulsaron, somos responsables de caer en la trampa, a pesar de que, en el fondo, sab\u00edamos que no deb\u00edamos hacerlo.<\/p>\n<p>Sab\u00edamos que hab\u00eda un gran n\u00famero de personas completamente vacunadas junto con una minor\u00eda cada vez menor de personas sin vacunar, pero pusimos una marca a los \u00faltimos para someterlos a una persecuci\u00f3n especial. Dijimos que no hab\u00edan \u201checho lo correcto\u201d al no entregar sus cuerpos al cuidado del estado, aunque sab\u00edamos que, en cualquier circunstancia, es invaluable oponerse por principios a esto . Y nos permitimos creer que ser\u00eda culpa de ellos que volvi\u00e9ramos a padecer otro confinamiento ineficaz, en vez de culpar a una pol\u00edtica sanitaria t\u00f3xica.<\/p>\n<p>Y fue as\u00ed como presionamos a los no vacunados en la medida en que lo hicimos, porque quisimos ignorar la ciencia, la educaci\u00f3n c\u00edvica y la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Inventamos una nueva r\u00fabrica para el buen ciudadano y, al no serlo nosotros mismos, nos complaci\u00f3 convertir a cualquiera que no estuviera a la altura en chivo expiatorio. Despu\u00e9s de meses de confinamientos dise\u00f1ados, simplemente se sent\u00eda bien tener a alguien a quien culpar y quemar .<\/p>\n<p>As\u00ed que no podemos mantener la cabeza en alto, como si crey\u00e9ramos que tenemos la l\u00f3gica, el amor o la verdad de nuestro lado mientras dese\u00e1bamos con sa\u00f1a la muerte de los no vacunados. Lo mejor que podemos hacer es sentarnos conscientes de nuestra rabiosa inhumanidad por haber dejado de lado a tantos.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros que ridiculizamos a los que no cumpl\u00edan lo hicimos porque parec\u00eda una victoria segura, como si los no vacunados nunca saldr\u00edan adelante sin ser vencidos. De hecho, la nueva normalidad prometida parec\u00eda imbatible, as\u00ed que nos pusimos del lado de ella y convertimos a los que se resist\u00edan en sacos de boxeo.<\/p>\n<p>Pero apostar en su contra ha sido una verg\u00fcenza mordaz para muchos de nosotros que ahora hemos aprendido que los mandatos solo ten\u00edan el poder que les dimos. No fue a trav\u00e9s del cumplimiento sumiso c\u00f3mo evitamos la dominaci\u00f3n interminable de las compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas y los puntos de control m\u00e9dico en cada puerta. Fue gracias a las personas que tratamos de derribar.<\/p>\n<p>Entonces, para aquellos de nosotros que no estamos entre los pocos desesperanzados que rezan por el regreso de los mandatos sanitarios, podr\u00edamos cultivar un poco de gratitud interior hacia los no vacunados. Mordimos el anzuelo odi\u00e1ndolos, pero su perseverancia nos dio tiempo para ver que est\u00e1bamos equivocados.<\/p>\n<p>En este momento parece que los mandatos volver\u00e1n, pero esta vez hay esperanza de que m\u00e1s de nosotros los veamos por lo que son: un autoritarismo creciente que no se preocupa por nuestro bienestar. Si hay un enemigo, es el juego de confiar en el poder estatal y el intento transparente de separarnos. Prestar atenci\u00f3n a eso parece ser nuestra mejor oportunidad de redenci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Original en ingl\u00e9s aqu\u00ed. Traducci\u00f3n r\u00e1pida y no cuidada. 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