{"id":4198,"date":"2020-08-05T22:21:57","date_gmt":"2020-08-05T22:21:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/?p=4198"},"modified":"2020-08-05T23:04:20","modified_gmt":"2020-08-05T23:04:20","slug":"la-yihad-contra-el-centro-comercial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/2020\/08\/05\/la-yihad-contra-el-centro-comercial\/","title":{"rendered":"La yihad contra el centro comercial"},"content":{"rendered":"<h2>La yihad contra el centro comercial<br \/>\nGary Brecher<br \/>\nNSFWCORP. \u00a020 septiembre 2013<\/h2>\n<p>Cuando la mayor\u00eda de expertos hablan de la oposici\u00f3n en Siria, la distinci\u00f3n usual es entre moderados e islamistas. Sospecho que para muchos de los consumidores casuales de noticias estas categor\u00edas parecen perfectamente reales y satisfactorias. De una parte, tenemos los moderados, los simp\u00e1ticos [\u2026]. Contra ellos, tenemos los malos, los yihadistas, conectados con Al-Qaeda y alzando la bandera negra. [..]<\/p>\n<p>Actualmente, en los twitters progresistas, hay la idea que los yihadistas son s\u00f3lo una fantas\u00eda de las v\u00edctimas de Fox-News [canal conservador de televisi\u00f3n de Estados Unidos]. [\u2026]<\/p>\n<p><strong>El problema es que si eres un progresista de Estados Unidos [\u2026] acabas cayendo en tu propia versi\u00f3n del excepcionalismo estadounidense, que dice que no puede haber nada como un yihadista loco, que esa gente son s\u00f3lo progresistas incomprendidos que, si Estados Unidos los dejara en paz e Israel dejara de provocarlos, pensar\u00edan de forma bastante similar a la nuestra. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Esto es un error. El excepcionalismo estadounidense es siempre provincialismo estadounidense [\u2026] No todo el mundo es como nosotros y mucha gente est\u00e1 intentando activamente no hacerse como nosotros. Los yihadistas son, a grosso modo, el ala armada de ese grupo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>La verdad sobre el choque de civilizaciones [\u2026] es que es en el otro sentido. El centro comercial est\u00e1 invadiendo el Islam, el centro comercial est\u00e1 tomando el control. <\/strong>No hay ninguna ley de sharia en Carolina del Norte [Nota del traductor: esto no es cierto en Europa, donde ciudades como Londres tienen \u00e1reas de sharia].<strong> Sin embargo, es bien cierto que hay centros comerciales de estilo estadounidense en incluso los pa\u00edses isl\u00e1micos m\u00e1s conservadores. <\/strong><\/p>\n<p>En Najran, en el rinc\u00f3n m\u00e1s remoto de Arabia Saudita (un estado con tanto miedo de la contaminaci\u00f3n occidental que no emite ni siquiera visados de turismo) hay un centro comercial. Y, cuando viv\u00ed all\u00ed, pod\u00eda ver literalmente el conflicto entre la ley de la sharia y la cultura del centro comercial, cinco veces al d\u00eda.<\/p>\n<p>El centro comercial ten\u00eda un hipermercado enorme, HyperPanda [\u2026] que vend\u00eda cualquier cosa, de carne de camello a iPods. Era casi el \u00fanico lugar en la ciudad donde pod\u00edas caminar sin atraer la atenci\u00f3n de la polic\u00eda, sin arriesgar tu vida para cruzar la calle o morir de insolaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Era un alivio enorme salir del sol y entrar en el centro comercial amplio, fresco y con vidrios tintados. El sol quema en Najran y el paisaje no tiene m\u00e1s color que el caqui del ej\u00e9rcito, siena quemado y ocre \u2013 las ceras menos favoritas de la caja. Vas al centro comercial y los logos de todos los minoristas lujosos de Europa y Asia te gui\u00f1an el ojo y hay incluso sillas y bancos para que la abuela cansada se desplome mientras los ni\u00f1os prueban sus patines sobre los pisos de m\u00e1rmol. Nadie te disputa el espacio, para variar. El sudor se seca, te sientes m\u00e1s bondadoso conforme te relajas, ya no luchas con otros conductores por el derecho de continuar viviendo. <strong>Eres casi an\u00f3nimo, algo muy raro en lugares como Najran.<\/strong><\/p>\n<p>Naturalmente, toda la ciudad va al centro comercial todas las veces que puede. Y, naturalmente, el Estado, o la cultura local \u2013 Arabia Saud\u00ed no intenta separar esos conceptos- hace todo lo que puede para mantener a raya el elemento extranjero del centro comercial. La demostraci\u00f3n m\u00e1s dram\u00e1tica de esta contenci\u00f3n se da en la hora de la oraci\u00f3n. HyperPanda cubre toda la parte posterior de la segunda planta del centro comercial. Est\u00e1 ampliamente abierto \u2013 la pared frontal ten\u00eda 25 metros de anchura, sin nada m\u00e1s que unos pocos pilares para evitar que entraras.<\/p>\n<p>Pero esto cambia cuando el muec\u00edn del centro comercial [\u2026] ubicado en un quiosquito bajo las escaleras mec\u00e1nicas anuncia la hora de la oraci\u00f3n.[\u2026] Por la ley saud\u00ed todos los establecimientos comerciales deben cerrar durante la oraci\u00f3n. Esto era bastante f\u00e1cil en las tiendas tradicionales locales: espantaban los \u00faltimos clientes y colocaban una rejilla met\u00e1lica alrededor de la puerta antes que los Mutaw\u00edn [polic\u00eda religiosa] pudieran venir y arrestarlos por atender a clientes en la hora de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con un centro comercial moderno como HyperPanda, el cierre por oraci\u00f3n es mucho m\u00e1s dram\u00e1tico, m\u00e1s parecido a un castillo prepar\u00e1ndose para un sitio. Las primeras llamadas llegan por megafon\u00eda 15 minutos antes de la hora de la oraci\u00f3n. Los compradores dejan de deambular en su feliz aturdimiento y comienzan realmente a buscar los productos. Las hermanas mayores re\u00fanen a los ni\u00f1os peque\u00f1os. Todo el mundo empuja hacia las cajas y se forman l\u00edneas rid\u00edculamente largas. Todos est\u00e1n ansiosos porque la hora de la oraci\u00f3n dura 40 minutos y nadie quiere estar atorado [atascado] en un centro comercial cerrado por tanto tiempo.[\u2026]<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, se produce la siguiente etapa del cierre. Un empleado de HyperPanda toma una podadera de nueve metros y engancha una de las enormes puertas enrejadas de hierro ondulado. Hay doce de esas, que cubren toda la ancha entrada y normalmente comienzan por la del medio [\u2026]<\/p>\n<p>La primera puerta de hierro se cierra y las cajeras y los embolsadores trabajan ahora muy r\u00e1pido, tirando los huevos con los melones. No hay tiempo para la delicadeza. Cinco minutos para la oraci\u00f3n. Otra puerta se cierra chocando contra el suelo. Ahora los clientes deben esquivar entre las cajas y las puertas cerradas de hierro para alcanzar las pocas salidas abiertas.<\/p>\n<p>Por el tiempo que la oraci\u00f3n resuena en los amplificadores de estilo heavy-metal, s\u00f3lo unas pocas cajas a\u00fan trabajan.[\u2026]\u00a0 Entonces la \u00faltima puerta de metal se cierra. Desaparece toda la luz del comercio, todos los colores comerciales. La entrada de 25 metros es una pared de hierro ondulado de 8 metros de altura.<\/p>\n<p>En teor\u00eda, en este punto, los Mutaw\u00edn podr\u00edan ordenar que todo el mundo saliera del centro comercial en este momento [\u2026] Pero el centro comercial es el \u00fanico espacio p\u00fablico en la ciudad y su Zona de Juegos ofrece el \u00fanico lugar donde los tropecientos mil ni\u00f1os de Najran pueden jugar en temperaturas que no son suficientemente altas para fre\u00edr un huevo.<\/p>\n<p>As\u00ed que los Mutaw\u00edn ignoran las familias que est\u00e1n sentadas en las sillas cuadradas durante la hora de la oraci\u00f3n [\u2026]. Los viejos se desmoronan all\u00ed, los padres se desconectan, los ni\u00f1os no paran de moverse. Se puede ver que, para algunas de las madres, 40 minutos de ocio obligatorio son muy bienvenidos.<\/p>\n<p>Y esto, solo doce kil\u00f3metros de la frontera con el Yemen<strong>. Es incre\u00edble, en serio. Incre\u00edble que el r\u00e9gimen tolera todo esto, porque, como los yihadistas saben, o sienten, todo cambio social es corrosivo e, incluso peor, impredeciblemente corrosivo, destruyendo normas que no parecen tener ninguna conexi\u00f3n directa con el cambio.<\/strong><\/p>\n<p>La afrenta m\u00e1s directa de HyperPanda a la cultura es que produce un atractivo [\u2026] a la poblaci\u00f3n adolescente [\u2026] Los Mutaw\u00edn (\u201cSociedad para la Promoci\u00f3n de la Virtud y la Supresi\u00f3n del Vicio\u201d) tienen cientos de hombres, e incluso unas pocas mujeres, trabajando en Najran. Algunos llevan largas barbas y tocados especiales, pero otros est\u00e1n disfrazados. Y esa polic\u00eda de la moralidad que va de inc\u00f3gnito lo que m\u00e1s hace es patrullar HyperPanda para ver si los chicos hablan con las chicas, o miran a las chicas, o tiran a las chicas trocitos de papel doblado con sus n\u00fameros de\u00a0 celular. Esto \u00faltimo es quiz\u00e1s la mayor amenaza a la moralidad de la ciudad e HyperPanda es la escena de la mayor\u00eda de esos cr\u00edmenes. Los Mutaw\u00edn montan rutinas de vigilancia con varios polic\u00edas, con algunos disfrazados como malayos y filipinos, para detectar cualquier contacto heterosexual en el centro comercial.<\/p>\n<p>La cultura, la ley, son muy claras. Nada de tontear antes del matrimonio y esto incluye el coqueteo en HyperPanda. Las reglas del centro comercial son muy claras tambi\u00e9n: es un lugar obvio para los chicos y las chicas para mirarse entre ellos. Cuando el centro comercial choca con la cultura, se producen travesuras \u2013 y a veces, siguen asesinatos, con los familiares de la chica que ha sido puesta en peligro cazando y matando el chico que la abord\u00f3.<\/p>\n<p>Hace diez a\u00f1os, el centro comercial no exist\u00eda. Los tel\u00e9fonos celulares, el otro aspecto que contribuye a la delincuencia de los menores en Najran, s\u00f3lo han existido por 20 a\u00f1os, como la Internet que da a las chicas nociones rom\u00e1nticas, gracias a las telenovelas sudcoreanas que todas ven.<\/p>\n<p>Todo se inclina hacia el centro comercial, se aleja de las viejas normas, y la resistencia es siempre in\u00fatil y, a\u00fan peor, rid\u00edcula. Cada d\u00eda, un trozo de esa resistencia se rompe. Ayer fue el nuevo jefe de los mutaw\u00edn admitiendo que no hay base en las escrituras para prohibir a las mujeres manejar autos.<\/p>\n<p>Esto enfurecer\u00e1 a los hombres saud\u00edes, porque, aunque se consideran muy devotos, este nunca fue un argumento religioso. La ortodoxia nunca lo es; es siempre lo que es c\u00f3modo y familiar.[\u2026]<\/p>\n<p>Los chicos en Najran ya odian a los mutaw\u00edn. Ven a j\u00f3venes coqueteando en la televisi\u00f3n occidental y a polic\u00edas cazando criminales adultos, y les parece rid\u00edculo que tantos polic\u00edas se dedican todo su tiempo a la prevenci\u00f3n del coqueteo. Ahora que el Rey ha ordenado a los mutaw\u00edn ser simp\u00e1ticos, el odio se volver\u00e1 desprecio. Fragmentos de las antiguas paredes comenzar\u00e1n a caer todav\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n<p><strong>Es dif\u00edcil ver c\u00f3mo de defensiva es la yihad, cuando llegas de la patria de los centros comerciales. Al principio, cuando llegas a un sitio como Najran, notas qu\u00e9 extra\u00f1o y molesto es todo, qu\u00e9 diferente es de California. Poco a poco, comienzas a darte cuenta que se est\u00e1n a\u00f1adiendo todos los ingredientes de California a la mezcla.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Es incre\u00edble lo bien que la mayor\u00eda de gente maneja esta mezcla vol\u00e1til e inestable. Cuando se inunda a la gente con tanta cultura y tecnolog\u00eda extranjeras, se esperar\u00edan agitaciones m\u00e1s salvajes de las que se ven, especialmente en patriarcados rurales como los que una vez funcionaron sin desaf\u00edos en Arabia Saudita. No es una sorpresa \u2013\u00a0 en absoluto \u2013 que una parte de los hombres j\u00f3venes de ese pa\u00eds se unan a la yihad. La sorpresa es que son tan pocos los que lo hacen.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La yihad contra el centro comercial Gary Brecher NSFWCORP. \u00a020 septiembre 2013 Cuando la mayor\u00eda de expertos hablan de la oposici\u00f3n en Siria, la distinci\u00f3n usual es entre moderados e islamistas. Sospecho que para muchos de los consumidores casuales de noticias estas categor\u00edas parecen perfectamente reales y satisfactorias. De una parte, tenemos los moderados, los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/2020\/08\/05\/la-yihad-contra-el-centro-comercial\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La yihad contra el centro comercial<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4198"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4201,"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4198\/revisions\/4201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}