{"id":3858,"date":"2020-07-09T23:49:27","date_gmt":"2020-07-09T23:49:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/?p=3858"},"modified":"2020-07-10T00:08:07","modified_gmt":"2020-07-10T00:08:07","slug":"citas-de-el-campamento-de-los-santos-jean-raspail-1973","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/2020\/07\/09\/citas-de-el-campamento-de-los-santos-jean-raspail-1973\/","title":{"rendered":"Citas de \u00abEl Campamento de los Santos\u00bb, Jean Raspail, 1973"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.thetruthcounts.com\/blogtraducciones\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Jean-Raspail-\u00abEl-Campamento-de-los-Santos\u00bb-El-Desembarco-del-Islam.pdf\">Jean-Raspail-\u00abEl-Campamento-de-los-Santos\u00bb-El-Desembarco-del-Islam<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[El periodista pregunt\u00f3 al ministro:] \u00ab\u00bfTomar\u00e1 medidas el gobierno franc\u00e9s para [&#8230;] atenuar sufrimientos que rayan lo intolerable?\u00bb Nada era tolerable ya para Occidente, ten\u00eda que meterse eso en la cabeza, a golpes de neurosis provocadas. Si mor\u00eda de miseria, entre millones de humanos, un solo indio de los Andes, un negro del Chad o un pakistan\u00ed, ciudadanos de naciones libres, responsables y orgullosos de serlo, Occidente cre\u00eda un deber suyo extasiarse de arrepentimiento. Quienes lo agitaban lo conoc\u00edan bien. No le ped\u00edan siquiera que se sacudiera la cartera de una buena vez y adoptara a los cuatro quintos del Globo que flotaban vagamente a remolque suyo. Apuntaban a la cabeza, nada m\u00e1s, a los l\u00f3bulos lejanos de donde el remordimiento, la autoacusaci\u00f3n y el asco de s\u00ed mismo, exasperados por mil pinchazos, acababan por escaparse y extenderse a trav\u00e9s de un cuerpo sano s\u00fabitamente aquejado de leucemia. \u00a1Era intolerable!&#8230; \u00a1Evidentemente! \u00a1Era intolerable! \u00a1Vaya pregunta!<\/p>\n<hr \/>\n<p>en nombre de la libertad de<br \/>\nprensa imprime usted cualquier porquer\u00eda e intoxica a un mill\u00f3n de imb\u00e9ciles.<br \/>\nPorque, en nombre de la libertad de prensa, puedesocavar tranquilamente los<br \/>\ncimientos de la naci\u00f3n, bajo la careta c\u00f3moda de la s\u00e1tira. Ahora bien, el pueblo,<br \/>\naun en el punto donde ha ca\u00eddo, todav\u00eda no est\u00e1 completamente obcecado y usted<br \/>\nnecesita, para ser cre\u00eddo y apreciado, algo que parezca una oposici\u00f3n. Por el<br \/>\nmomento, mientras usted y sus c\u00f3mplices no hayan ganado definitivamente la<br \/>\npartida, yo les sigo siendo indispensable. Soy su coartada. Sin m\u00ed y algunos<br \/>\nsupervivientes m\u00e1s, en las mismas dif\u00edciles circunstancias, ya no habr\u00eda libertad deprensa porque ya no habr\u00eda divergencia de opiniones. Llegado el momento, eso nole estorbar\u00e1, pero deber\u00e1 esperar a\u00fan un poco.<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a1Vayamos ahora a los hechos! En este momento, a unas cien millas de nuestro litoral o, para ser m\u00e1s exactos, seg\u00fan los \u00faltimos partes, en la latitud de Durban, progresa hacia El Cabo una flota invasora procedente del Tercer Mundo. Sus armas son la endeblez, la miseria, la conmiseraci\u00f3n que inspira y el valor de su simbolismo ante la opini\u00f3n universal. Ese s\u00edmbolo significa el desquite. Y nosotros, los afrikanders, nos preguntamos sin comprenderlo qu\u00e9 masoquismo anima al mundo blanco hasta el punto de desear ese desquite contra s\u00ed mismo. Aunque mejor ser\u00eda decir que lo comprendemos demasiado bien. De resultas, rechazamos dicho s\u00edmbolo con tanta m\u00e1s energ\u00eda cuanto que se trata precisamente de eso. \u00a1Ni un solo inmigrante del Ganges, cualesquiera que sean sus motivos, entrar\u00e1 vivo en el territorio de la Rep\u00fablica<br \/>\nSudafricana! Ahora pueden hacer preguntas.<br \/>\nE: \u2014\u00bfDebemos entender, se\u00f1or Presidente, que no vacilar\u00e1 en abrir fuego<br \/>\ncontra mujeres y ni\u00f1os indefensos?<br \/>\nR.: \u2014Me esperaba tal pregunta. Evidentemente, dispararemos sin vacilar. <strong>En<\/strong><br \/>\n<strong>esta guerra racial desencadenada al nivel de las ideas, la \u00abno violencia\u00bb es el arma de las turbas. Y la violencia, la de las minor\u00edas asediadas. Nosotros nos<\/strong><br \/>\n<strong>defenderemos. Seremos violentos.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p>esto signifique <strong>una forma moderna de hacer la guerra cuando el enemigo ataca <\/strong><strong>sin armas, protegi\u00e9ndose con su miseria.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Las naciones de Occidente creen poseer ej\u00e9rcitos poderosos cuando, en realidad, no tienen ya Ej\u00e9rcito. Desde hace a\u00f1os se viene inculcando con todos los medios a nuestros pueblos el car\u00e1cter deshonroso de sus respectivos ej\u00e9rcitos.<\/strong> Por ejemplo, se han filmado pel\u00edculas\u00a0 destinadas a millones de espectadores, en las que se exponen matanzas de indios, \u00e1rabes o negros, carnicer\u00edas olvidadas hace cien a\u00f1os y exhumadas para servir a la conspiraci\u00f3n.<strong> Se ha dado una interpretaci\u00f3n equ\u00edvoca a las guerras de supervivencia \u2014aunque todas hayan sido perdidas por Occidente\u2014, se las ha hecho pasar por tentativas b\u00e1rbaras para imponer la hegemon\u00eda blanca.<\/strong> Y como ya no quedan suficientes militares vivos con quienes desahogar ese odio, se ha recurrido a los guerreros fantasmales del pret\u00e9rito, personajes incontables, multiplicables hasta el infinito e incapaces de protestar, muertos, mudos y abandonados, expuestos sin riesgo al desprecio p\u00fablico. No hablemos de la literatura, las obras teatrales y los oratorios destinados a un p\u00fablico intelectual limitado. Refir\u00e1monos m\u00e1s bien a los medios informativos, el escandaloso falseamiento de un instrumento creado para la comunicaci\u00f3n de masas, manipulado por quienes, a socapa de la libertad, practican el terrorismo intelectivo. <strong>No obstante las advertencias formuladas por los supervivientes de la lucidez, nos hemos entregado a un masoquismo fren\u00e9tico y desorbitado,<\/strong> corriendo en pos de aventuras alucinantes y, a fuerza de querer admitir todo cuanto se nos imputa, hemos terminado aceptando el disparatado riesgo de afrontar tambi\u00e9n todo al mismo tiempo&#8230; y solos. \u00a1Acu\u00e9rdese, se\u00f1or presidente! <strong>Mediante operaciones de desmoralizaci\u00f3n nacional y disoluci\u00f3n c\u00edvica, concebidas con sabidur\u00eda y escenificadas diab\u00f3licamente, se ha logrado que el fin de las guerras coloniales \u2014 incluyendo Vietnam\u2014 sea tan s\u00f3lo el comienzo.<\/strong> Es algo irreversible. En lo sucesivo, el pueblo llano se espantar\u00e1 de un Ej\u00e9rcito al que le han endosado demasiados genocidios. Respecto a la polic\u00eda, su destino qued\u00f3 sellado cuando el tiempo de Guignol, y uno se pregunta estupefacto c\u00f3mo ha podido resistir tanto sin sentir aborrecimiento de s\u00ed misma. Ahora ya es un hecho. Y<strong> el Ej\u00e9rcito ha seguido la pauta. Sea voluntario o no, profesional o no, se horroriza de su propia imagen. As\u00ed, pues, se\u00f1or presidente, no cuente con el Ej\u00e9rcito para un nuevo genocidio.<\/strong><br \/>\n<strong>\u2014\u00bfPara qu\u00e9, entonces?<\/strong><br \/>\n<strong>\u2014Para nada, se\u00f1or presidente. Se ha perdido la partida.<\/strong><br \/>\n<strong>\u2014Sin embargo, habr\u00e1 genocidio, otra modalidad, y seremos nosotros quienes <\/strong><strong>desapareceremos.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p>Pero ello implica, evidentemente, una condici\u00f3n exclusiva: el matar con remordimientos o sin ellos a un mill\u00f3n de infelices. En las guerras precedentes se generalizaron estos cr\u00edmenes, pero las conciencias de aquellas \u00e9pocas no hab\u00edan aprendido todav\u00eda a dudar. Entonces la supervivencia justificaba la matanza. Por lo pronto, aquellas guerras se libraban entre grupos opulentos. <strong>Hoy, si cometemos el mismo crimen cuando nos ataquen gentes pobres, cuya \u00fanica arma es la pobreza, sabed que nadie nos absolver\u00e1 y que, una vez<\/strong><br \/>\n<strong>preservada nuestra integridad, quedaremos marcados para la eternidad. Eso lo <\/strong><strong>saben muy bien las fuerzas ocultas empe\u00f1adas en destruir nuestra sociedad <\/strong><strong>occidental que se aprestan a seguir la estela del invasor escud\u00e1ndose con el <\/strong><strong>c\u00f3modo broquel de nuestras inquietas conciencias.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p>Durante su larga carrera, el Ministro hab\u00eda presenciado demasiadas abjuraciones, hab\u00eda sido testigo de demasiadas derrotas presentadas a los pueblos como otras tantas victorias, de renunciamientos sublimes<br \/>\no resurrecciones, todo ello sustentado con grandiosos himnos cuyo diluvio verbal<br \/>\nbastaba para lavar la deshonra.<\/p>\n<p><strong>Las ratas no soltar\u00e1n el queso \u00abOccidente\u00bb hasta devorarlo por entero, y como es una pieza grasa de respetable tama\u00f1o, eso tardar\u00e1 lo suyo. Ellos est\u00e1n todav\u00eda en plena faena. Pero las ratas m\u00e1s h\u00e1biles se han reservado los mejores bocados, consecuencia inevitable de toda revoluci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Mientras escribimos estas l\u00edneas nos viene a la memoria una antigua<br \/>\nley americana de 1970, madre de todas las leyes antirracistas, denominada \u00abley<br \/>\nsobre intercambio escolar\u00bb. Como blancos y negros habitaban por aquella \u00e9poca,<br \/>\nen Estados Unidos, en barrios \u00abunirraciales\u00bb bastante distanciados entre s\u00ed, se ide\u00f3 en nombre de la integraci\u00f3n transportar cada d\u00eda ni\u00f1os blancos a las escuelas negras y una partida equivalente de ni\u00f1os negros a las escuelas blancas. Eso se llamaba busing, de bus o autob\u00fas. Eran muy numerosos los escolares que recorr\u00edan cada d\u00eda cien kil\u00f3metros mientras otros tantos hac\u00edan exactamente el mismo camino en direcci\u00f3n contraria. <strong>Hubo protestas. Se aleg\u00f3 el cansancio in\u00fatil, lo costoso que resultaba, la libertad de elecci\u00f3n, todo cuanto se pueda imaginar, pero jam\u00e1s se mencion\u00f3 el racismo. Era ya demasiado tarde y el vocablo causaba repugnancia. As\u00ed, pues, el busing triunf\u00f3 y hoy d\u00eda se celebra el busing-day en el mundo entero..<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p>el Tercer Mundo se hab\u00eda propuesto no deber nada a nadie, ni atenuar la significaci\u00f3n radical de su victoria comparti\u00e9ndola con los tr\u00e1nsfugas. Agradecerles sus esfuerzos o siquiera reconocerlos era otra forma de perpetuar la sujeci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jean-Raspail-\u00abEl-Campamento-de-los-Santos\u00bb-El-Desembarco-del-Islam &nbsp; [El periodista pregunt\u00f3 al ministro:] \u00ab\u00bfTomar\u00e1 medidas el gobierno franc\u00e9s para [&#8230;] atenuar sufrimientos que rayan lo intolerable?\u00bb Nada era tolerable ya para Occidente, ten\u00eda que meterse eso en la cabeza, a golpes de neurosis provocadas. 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